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viernes, 26 de febrero de 2010

¿Qué hacer si tu pareja tiene hijos?

Actualmente hay diversos tipos de unidades familiares, unipersonales, parejas, matrimonios, matrimonios con sus propios hijos, divorciados con hijos y con otras parejas…hoy por hoy no se puede hablar de una manera general dando por hecho que cada familia que convive, está formada por un matrimonio con dos o tres hijos nacidos del propio matriomonio.
A continuación damos unos consejos para afrontar la relación de pareja cuando él tiene hijos de su anterior unión.

Evolución Familiar
La sociedad va madurando y creciendo, cada persona está rodeada de unas circunstancias y unas formas a las que hay que respetar para llegar a una convivencia ordenada.
Mi pareja tiene hijos de su anterior matrimonio
Lo importante por encima de todo es el respeto y hacerse respetar.
Los hijos seguramente mantendrán una relación con la madre y quizá sea ella la que tenga la custodia sobre estós, en los casos de divorcio cuando hay hijos, en España normalmente la custodia recae en esta figura.
Debemos pensar que, aunque se mantenga una relación afectiva e íntima aún sin convivencia, según sea la edad de los hijos, habrá que dedicarles especial atención para no herir sus sentimientos.

Los hijos ya tienen una madre
Esos hijos ya tienen madre y padre, no se debe pretender convertir la realidad en algo distinto, no son nuestros hijos, son los de nuestra pareja.
Lo mejor es tratar de mostrar afecto, ganarse la confianza y el cariño, de una forma natural sin forzar la situación. No debemos de convertirnos en la parte estupenda que todo lo compra y regala…el cariño no es eso.
La comunicación es básica, que cada uno exponga y muestre lo que siente, sus inquietudes, sus sensaciones, sus disgustos si los hay, y en este caso el padre será la mejor persona que pueda moderar y encauzar todas las situaciones que se vayan dando, teniendo en cuenta siempre a la madre de sus hijos y también a su nueva pareja.
Documentarse
La mentalidad sobre la familia ha cambiado mucho en pocos años, cuando nos envuelven nuevas circunstancias es bueno leer mucho sobre el tema, encontrar formas estudiadas que hayan dado un buen resultado, sin olvidar nunca nuestra identidad.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Nadie es Fiel

fidelidad

No existe la fidelidad, nadie es fiel, pero también es verdad que nadie va a salir de gafo a decir que no lo es.

Todos los hombres son infieles a excepción de mi persona y creo que la de Laureano Márquez.

Mujeres fieles hay, y yo las he visto. Se reconocen por la cara de amargada. Cuando usted vea una mujer seria con rostro de obstinación es decir, ostináa…. es fiel. Mujer que se ríe y es feliz es sospechosa, ¡No lo olvide!

Ser celoso o celosa es la cuestión más inútil que existe en una relación de pareja, porque al final, todo el mundo, y como debe ser, hace lo que le da la gana. Así que si usted amiga y amigo celoso quiere descubrir si la persona amada puso su cariño en otro o en otra no olvide que lo más seguro es que siempre esté pasando algo.

Para empezar, primero no crea nada, todo lo relacionado con el amor es dudoso y, segundo, no deje de estar atento a los indicios más comunes. He aquí la lista de cosas de las cuales hay que estar muy pendiente:

1) Cuando una mujer dice: ‘Tenemos que hablar’. ¡Ayyy papá!…..¡Prepárese y tiemble! Lo que le viene no es nada bueno. Hasta que llegue la hora de la conversación pasará todo el día nervioso pensando que se le descubrió el paquete.

2) Cuando una mujer dice: ‘Es que. es que; ¡Estoy confundida!’. Es que segurito ya tiene otro y a usted le van a cortar las patas.

3) Cuando un hombre dice: ‘Mi amor, vamos a darnos un tiempo para pensar mejor las cosas’. ¡Olvídese! Ese no va a pensar nada. Ese va a salir corriendo a verse justamente con la persona que ya usted pensó.

4) Cuando una mujer pide Fruit Punch en un restaurante.¡Epa!.¡Cuidado! Esa se está haciendo la pendeja para algo. Segurito se va a hacer pasar por santa para que le agarren confianza.

5) Cuando un hombre dice: ‘No sé, ya no es lo mismo’. ¡Claro que no es lo mismo! Cómo va a ser lo mismo si tiene a otra más buena y menos complicada que ‘lo mismo’.

6) Cuando una mujer dice: ‘Me gustaría tener más tiempo para mí’. ¡No se deje engañar! ‘Para mí’ es un atlético y hermoso muchacho de 25 años que está bien bueno.

7) Cuando un hombre, inesperadamente se pone regalón. Cuaimaticese! (enójese) Porque ese hombre lo que siente es remordimiento por tanto cacho (cuerno) que monta y no halla qué hacer.

8) Cuando una mujer se deshace repentinamente de toda su ropa interior y se compra todo nuevo. Segurito que ya tiene un hombre que sí se da cuenta de lo bonita que le queda su ropita interior.

9) Cuando un hombre gordito y calvito de toda la vida, un buen día, sin ton ni son, se pone a dieta. ¡Mosca señora! Porque ’sin ton ni son’ debe estar buenísima.

10) Cuando su mujer dice: ‘Mi amor, tu sabes que yo tengo una amiga que está casada y resuuuulta que ella quiere a su esposo y todo eso, peeeeero le gusta un tipo que trabaja con ella, entonces…’. ¡Olvídese!, No la escuche más. Eso es embuste, es ella la de la vaina.

11) Cuando un hombre llega a su casa con un frasco de perfume que no es la marca tradicional que usa. ¡Esté muy pendiente!, a alguien le interesa sentir ese olor específico.

12) Cuando un hombre le dice a la mujer que ‘un grupo de amigos lo invitaron a Margarita’. Ese es un viaje de amor clásico y el cuento es de adolescentes para engañar a la mamá. Es vergonzoso que se deje timar con eso, además, eso está tan usado que ya pasó de moda. Por supuesto que existen muchísimas otras cosas que pasamos por alto, pero si los celosos quieren un consejo, recuerden que hagan lo que hagan, vigilen lo que vigilen, celen lo que celen, repriman lo que repriman y controlen lo que controlen, más grande y sabroso es el cuerno que le está poniendo.

No olvide que la regla de oro del cacho es siempre negarlo y si es posible, hablar malísimo del tema

“ESTAR PREPARADO ES IMPORTANTE, SABER ESPERAR LO ES AÚN MÁS, PERO APROVECHAR EL MOMENTO ADECUADO ES LA CLAVE DE LA VIDA”

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Academia del Beso. Como dar un Beso

¿Se queda dormida? Quizá sea la hora de cambiar de técnica. Toma nota de los besos que se enseñan en la “Academia del beso” de Seattle (EE.UU.) y ahórrate los 300 euros del curso:

Beso Mordisqueante.- Aprieta uno de sus labios entre los tuyos como si quisieras morderlos.

Beso Húmedo. Parecido al anterior, pero succionando levemente sus labios en lugar de apretarlos.

Beso Aspirado. Aprieta tu boca entreabierta contra la suya cerrada y aspira con fuerza (rarito, la verdad).

Beso Robado. Sin previo aviso, uno se abalanza sobre el otro y le estampa un beso rápido.

Beso Dominante. Cógela del cuello con energía (sin hacerle daño) y aprieta tu boca contra la suya.

Beso De jinete. No tiene mucho secreto, pero nos gusta: ella se monta a horcajadas sobre tu regazo y, bueno, os besáis.

Beso Palpitante. Mueve sólo el labio inferior (sí, el de abajo) y dale golpecitos a sus labios.

Beso De tornillo. Todo un clásico: su lengua y la tuya tratan de enroscarse la una a la otra.

Beso Mariposa. Acariciar con las pestañas cualquier parte de su cuerpo. Algo cursi, sí, pero a ellas les encanta.

Beso De vaca. Dale un lamentón de abajo a arriba. No, no hace falta que sea por la cara.

Besos Encadenados. Todos los anteriores en secuencia (a elegir según gusto del consumidor).

Beso A traición. Nuestro favorito: al dar los dos besos de saludo, mueves rápidamente la cabeza y le besas los labios.

Aprender amar a tu pareja

Con frecuencia se escucha en matrimonios con problemas, una expresión muy significativa: “somos muy diferentes”. Y no se cae en la cuenta que el problema no está en ser diferentes, sino en comprender esas diferencias. Lo primero no se puede evitar.

Lo segundo es una conquista. Una buena comprensión del sexo opuesto ha salvado muchos matrimonios.

Diferentes en los valores

La queja más frecuente respecto a los hombres de parte de las mujeres es la de que estos no escuchan. El hombre generalmente o no le hace caso o escucha sólo unas palabras y a continuación da una solución. Además el hombre termina confundido, porque a ella parece ser que eso no le basta. Y en general sucede que la mujer desea solidaridad y comprensión y el hombre piensa que ella necesita soluciones.

La queja más frecuente de los hombres respecto a las mujeres es la de que ellas siempre están intentando cambiarlos. Cuando una mujer quiere a un hombre, se siente responsable de contribuir a su crecimiento e intenta ayudarle a mejorar su modo de hacer las cosas. Por mucho que se resista a su ayuda, ella persiste y busca cualquier momento para decirle lo que tiene que hacer. Ella cree que le está ayudando y él que le está controlando. Lo que él desea de la mujer es aceptación.

¿Por qué pasa esto?


1. El hombre.

Los hombres dan valor al poder, a la competitividad, a la eficiencia, al logro. Siempre están haciendo cosas para demostrar su valía, para desarrollar su poder y sus capacidades. Eso define su sentimiento del yo. Se realizan a través del éxito y del logro. De ahí incluso sus gustos: el deporte, la caza, la acción... Les tiene generalmente sin cuidado las novelas románticas y los libros de formación personal.

Se interesan más por los objetivos y las cosas que por la gente y los sentimientos. A los hombres les preocupa las cosas que pueden ayudarles a manifestar poder mediante los resultados y la consecución de sus objetivos. Y todavía mejor si lo hacen solos. La autonomía es un símbolo de eficiencia, poder y competencia.

Comprender esta característica puede ayudar a las mujeres a entender por qué los hombres muestran tanta resistencia a que se les corrija o se les diga lo que tienen que hacer. Ofrecer a un hombre un consejo que no ha pedido, equivale a suponer que no sabe lo que debe hacer o que no es capaz de hacerlo solo. Los son muy sensibles a esta cuestión. También a esta luz debe entender la mujer por qué el hombre habla poco de sus problemas y se los guarda para sí. Pedir ayuda sería una señal de debilidad. Sin embargo, cuando necesita ayuda, pedirla es una señal de sabiduría. Y en ese caso buscaría a alguien que le merezca consideración.

Soluciones para estas situaciones
Finalmente, todo lo anterior es una de las razones por las que los hombres ofrecen de manera instintiva soluciones cuando las mujeres les hablan de sus problemas. El hombre en estas situaciones se pone el título de “arreglalotodo” e intenta dar consejos para demostrar su cariño. Quiere ser útil; cree que con sus consejos va a ser más valorado. No se da cuenta de que puede ayudar a una mujer con solo escucharla.

2. La mujer

Las mujeres no tienen los mismos valores. Dan importancia al amor, a la comunicación, a la belleza, a las relaciones. Dedican más tiempo a apoyarse, a ayudarse, a cultivarse. Sus sentimientos y la calidad de sus relaciones definen su sentido del yo. En esto encuentran su realización. Y, en consecuencia, todo en ellas refleja estos valores. Más que construir autopistas, les interesa convivir en armonía, en comunidad y en amorosa cooperación. Es un modo opuesto al del hombre.

Les encanta una ropa diferente cada día, según se sientan. Es para ellas muy importante la relación personal, especialmente en relación con sus sentimientos. Pueden incluso cambiarse se ropa varias veces al día según sean sus estados de ánimo.

Importancia primordial tiene para la mujer la comunicación. Manifestar los propios sentimientos es mucho más importante que alcanzar metas o éxitos. Hablar y relacionarse entre ellas es fuente de enorme satisfacción. Al hombre le resulta difícil entender esto. Las mujeres están orientadas hacia las relaciones y no los objetivos.

Les importa más expresar su bondad, su amor y su afecto. Así por ejemplo dos hombres se encuentran para almorzar porque ven en el hecho de ir al restaurante una forma práctica de conseguir alimentación y tratar un asunto. Para dos mujeres es una forma de cultivar una relación, en donde se van a dar apoyo mutuo. Tienden las mujeres incluso a ser muy francas e íntimas.

La mujer además es muy intuitiva, en el sentido de una capacidad de prever las necesidades ajenas. Entre mujeres ofrecer ayuda no es ni una ofensa ni necesitar ayuda una señal de debilidad. Lo mismo en el hombre sí puede serlo. Para ella el que alguien le ofrezca ayuda es un galardón: hace que se sienta amada y halagada.

3. Soluciones para estas situaciones

a) Para la mujer: deja de dar consejos. Un ejemplo: se hace un viaje y después de perderse, se dan cuenta que llevan dando vueltas al mismo sitio. Ella sugiere pedir ayuda. Él se enfada. ¿Qué ha pasado? El mensaje real ha sido el siguiente: ella dice: yo te quiero, me preocupo por ti y te ofrezco mi ayuda. Él entiende: no confío en que llegues a donde vamos; eres un incompetente. ¿Qué hacer? Tratar de manifestar que se comprende lo que él está haciendo por ella, aunque sea con el silencio. Cuando una mujer ofrece un consejo que no se le ha pedido e intenta ayudar a un hombre, no se da cuenta de lo crítico o poco afectuoso que puede parecerle a él su gesto. Más aún, es muy posible que el hombre se sienta más susceptible con las cosas pequeñas que con las grandes.

No caigas varias veces en el mismo error
b) Para el hombre: aprende a escuchar. Los hombres deben recordar que las mujeres hablan de sus problemas para intimar y no precisamente para conseguir soluciones. A menudo la mujer sólo quiere manifestar sus sentimientos acerca de cómo le ha ido un día y el esposo creyendo ayudar la interrumpe y le ofrece una retahíla de soluciones. Y no entiende en consecuencia por qué esto le sienta mal a ella. Un ejemplo: no me queda libre ni un minuto (dice ella). Deberías dejar ese trabajo (dice él).

El trabajo me gusta, lo que pasa es que... (dice ella). Tú haz sólo lo que puedas (dice él). Ya lo hago. Es increíble, pero hoy no he llamado por teléfono a mi mamá (dice ella). No te preocupes. Lo entenderá (dice él). Pero no te das cuenta que está muy sola (dice ella). Te preocupas demasiado, y por eso vives infeliz (dice él). Entonces se enfada y grita: es que no me escuchas. Un modo de relacionarse con la mujer es escucharla con solidaridad y comprensión.

Síntesis: los dos errores que más se cometen:

Cuando la mujer está disgustada, el hombre trata de cambiar sus sentimientos convirtiéndose en el señor “todo arreglado” y ofreciendo para sus problemas soluciones que descalifican sus sentimientos.

Cuando un hombre comete errores, la mujer intenta cambiar su conducta convirtiéndose en el comité para la mejora del hogar y ofreciendo consejos no solicitados.

4. En defensa de ambos

Al afirmar lo anterior no se dice que no haya cosas buenas en ambos en su forma de intervenir. El error realmente no es de fondo, sino de forma. La mujer aprecia la presencia del “arreglalotodo”, siempre que no aparezca cuando esté disgustada. El hombre aprecia la presencia del “comité para el arreglo del hogar siempre y cuando él lo haya pedido”. La comprensión de estas diferencias hace que sea fácil respetar la sensibilidad del otro y prestarle apoyo.

Cuando una mujer se resiste a las soluciones que le ofrece el hombre, éste siente que se está poniendo en cuestión su competencia. Por ello su disposición a escuchar también sufrirá menoscabo. Breves ejemplos de cómo el hombre puede por error invalidar sentimientos o bien ofrecer soluciones no deseadas: “No deberías preocuparte tanto”. “Pero eso no es lo que yo te he dicho”, “Muy bien, lo siento. ¿Por qué no lo olvidamos?”, “pero sí hablamos de ello”, “no deberías tomártelo así”, “muy bien, yo limpio el...”, “si vas a quejarte luego, no lo hagas”, “de ahora en adelante yo me encargo”, “te importaría ir al grano”.

Cuando el hombre se resiste a las sugerencias de la mujer, ella cree que él es un orgulloso y que no la apoya. Algunos ejemplos de cómo la mujer puede molestar al hombre dando consejos o críticas aparentemente inofensivas: “¿Cómo se te ocurre comprar eso?”, “los platos están todavía mojados”, “llevas el pelo muy largo”, “hay sitio para aparcar ahí, no lo has visto?”, “no lo pongas ahí, se va a perder”, “deberías llamar al fontanero, porque...”, “deberías pasar más tiempo con los niños”, “¿Cómo puedes pensar en ese despacho tan desordenado”, “Conduces demasiado deprisa”, “deberías haber llamado, pues no sé dónde estabas”, “las patatas fritas tienen mucho aceite, no son buenas para tu corazón”, “esa camisa no va bien con esos pantalones”...

Explota el poder de las caricias

Existen caricias que causan ternura. Otras consuelan y las hay que animan. Algunas son muestras de amistad y muchas desatan el deseo y la pasión.

Pero todas ellas forman parte de un lenguaje íntimo que nos ayuda a expresar nuestros sentimientos. Una forma de comunicación al alcance de nuestras manos.

Acariciar y ser acariciado no es sólo un inmenso placer sino también una necesidad para nuestro equilibrio emocional. Un código de comunicación más rico y sofisticado que las propias palabras.

Pero, cada vez nos alejamos más del contacto físico. La comunicación táctil es una de las que menos se prodigan, a pesar de ser el mejor vehículo para crear bienestar entre dos personas, para reforzar la palabra que a veces se queda un poco huérfana. Y es que en la caricia, instinto arcaico, convive lo animal y lo humano, por ser la piel receptor de sensaciones.

Pero las caricias no sólo se enmarcan en el ámbito social, también son claves para no cometer errores en el intercambio sexual. La forma en que nos toca nuestra pareja, nos roza la cara o nos coge la mano, son un código íntimo sólo descifrable entre dos.

¿Por qué es tan importante acariciar y ser acariciado? El hombre no se mantiene únicamente con alimentos y líquidos, también necesita del afecto para sobrevivir. Somos seres sociales por naturaleza y sin contacto físico podemos enfermar e incluso morir. Estudios científicos del siglo XX aportados por los doctores Chapín, Banning, Spitz y Bowlby, entre otros, así lo ratifican. Estos especialistas han demostrado, con años de rigurosa investigación, que la falta de caricias puede provocar retraso en el desarrollo psicológico y una degeneración física capaz de acabar en un desenlace fatal, a pesar de tener el alimento e higiene necesarios para asegurar la supervivencia. Desde el punto de vista psicológico, los especialistas también han constatado que quienes durante su infancia no sintieron el contacto de una caricia son más proclives a mostrar dificultades para dar o recibir afecto y expresar su emotividad. Son los que habitualmente reciben el calificativo de personas ‘frías’, que consideran el contacto físico con los demás como algo ‘sucio’.

Esta incapacidad para ‘tocar’ y ser ‘tocado’ conlleva problemas en la comunicación y en la gestión de la agresividad. Estar con el ánimo bajo, triste e irritable, pueden ser síntomas de que alguien se encuentra ‘desacariciado’. Porque acariciar estimula las endorfinas que nos hacen llevaderas el dolor y conducen al bienestar. El mejor medicamento para paliar el estrés y la ansiedad.

La caricia como canal de comunicación en la pareja
Las caricias en una pareja no siempre tienen connotaciones sexuales. Es uno de los mejores canales de comunicación que existen y hay que explotarlo porque, en ocasiones, se hace más fácil demostrar el amor con una caricia, que con las palabras.

Psicológicamente hablando, el término ‘caricia’ no lleva implícito el contacto cuerpo a cuerpo. Existen muchas clases de caricias que se pueden manifestar de forma física (un abrazo, una palmada, un roce), de forma verbal (una palabra bonita o un tono de voz amigable) o de forma no verbal (una sonrisa, un guiño de ojos, una mirada profunda). Toma nota.

Caricias reparadoras. En pelo, rostro, nuca, manos, cuello, espalda… En forma de roce, abrazo, masaje… Todo sin segundas intenciones, sólo para demostrar un sentimiento, una proximidad, una estabilidad emocional. Un contacto físico muy positivo y extremadamente agradable cuando se recibe de la pareja.

Caricias para los oídos. En psicoterapia se habla de caricias auditivas. Piropos o palabras capaces de agradar cuerpo y mente, de besar, abrazar, envolver, sanar. Un buen complemento para las caricias manuales, ya que las caricias del alma son tan importantes como las del cuerpo.

Caricias visuales. Mirar a alguien con amor también es una forma de acariciar. La mirada del otro suele ser uno de los puntos más seductores en la pareja, puesto que es difícil engañar con los ojos. Su poder reforzará la relación o, muy al contrario, provocará el desengaño amoroso.

Frente a la comunicación a distancia que la tecnología nos ha impuesto hoy en día a través de Internet o el teléfono móvil, las caricias pueden ser un revulsivo contra una sociedad cada vez más estresada que lanza gritos sordos y desesperados solicitando contacto físico, ideal ‘sesentero’ en pleno siglo XXI. La vuelta a las raíces de las relaciones humanas para luchar contra la depresión, el mal humor, la angustia y la tristeza.

La caricia como preliminar
Cuando nos referimos al juego amoroso, las caricias abren las puertas a la exploración de los cuerpos. El vello se eriza, surgen escalofríos y la emoción se despliega, lo que lleva a la excitación. El sentirnos amados y deseados asegura el éxito de la relación.

Es la exploración de los cuerpos, intercambios de caricias que descubren puntos de placer en la piel de la pareja, sin temor y sin prisa por llegar al acto sexual. Un gesto dulce y satisfactorio que descubren un mundo de sensaciones en el que sumergirse. Es el ritual amoroso.

Pero, ¿cuáles son las zonas más receptivas?, ¿cómo procurar placer a través de las caricias?, ¿cómo abandonarse cuando nos las proporcionan?, ¿cuáles son las caricias más sugerentes?, ¿y las infalibles?

Acariciar es un arte que no se aprende de la noche al día. La piel está compuesta de infinidad de puntos sensibles que deben ser descubiertos poco a poco.

Uno de los grandes errores de la sexualidad es concentrar las caricias únicamente en las zonas erógenas. Esto convierte al acto en algo triste, vacío y pobre. Bien es sabido que el cuerpo de la mujer necesita una estimulación física y emocional variada y diversa para conseguir un nivel de excitación adecuado. Cuanto más tiempo se dedique a la estimulación propia y de la pareja, tanto más placentera será esa relación y más intensamente se vivirá el orgasmo.

El número de caricias que se pueden realizar es directamente proporcional a la imaginación del que acaricia. Orejas, cuello, boca, nariz, mejillas, pecho, espalda, costados, vientre, muslos, ombligo y pies, son zonas altamente erógenas. Los labios, lengua y manos te ayudarán a recorrer todas las partes de su cuerpo. Pequeños mordiscos, palmaditas delicadas o pellizcos suaves constituyen otras formas de acariciar.

Existe un término anglosajón que reúne muy bien este abanico de juegos sexuales: el ‘petting’, que un sentido amplio alude al intercambio de muestras de afecto, en una especie de juego amoroso y placentero, en el que todo está permitido, excepto el coito.

Caricias sexuales
Cuando el nivel de excitación ha alcanzado el grado máximo en la pareja, es el momento de concentrarse en las zonas sexuales. Entonces surgen preguntas como ¿por dónde empezar?, ¿dónde le gusta más?, ¿con qué se puede acariciar?, ¿existe algún truco que le vuelva loco?

¿Por dónde empezar? Toda la zona que rodea el sexo masculino es altamente sensible: el interior de los muslos, los glúteos y la parte inferior del vientre. Éstas pueden ser buenas zonas por las que empezar, así crearás una expectativa muy excitante. Pero estos preámbulos no han de durar demasiado porque la espera podría ser tan insoportable que crearía el efecto contrario al buscado.

¿Qué zona del sexo es la más sensible a las caricias? El frenillo del glande es la zona más reactiva al placer en el hombre. También la corona, el glande, el tronco, los testículos y la zona que rodea al ano. Cada uno tiene sus preferencias por eso hay que averiguar qué es lo que le gusta más a nuestra pareja, a través de la comunicación y la experimentación.

¿Con qué intensidad y ritmo? Depende de los gustos, pero hay una norma general que dice que cuanta más sensibilidad se tenga en un punto, mayor suavidad se ha de aplicar. Lo mismo ocurre con el ritmo de las caricias. No siempre una velocidad alta es sinónimo de mayor placer. Déjate guiar por sus reacciones y dile que te enseñe cómo le gusta. El resto es cuestión de práctica.

¿Qué parte del cuerpo se puede utilizar para acariciar? Fundamentalmente tus manos. Pero puedes probar a acariciar con otras partes muy sensuales que, aunque no sean tan hábiles, pueden resultar más excitantes. Senos, pies, labios o boca, también puede procurar un placer intenso.

¿Algún truco para potenciar la excitación? Potenciarás el efecto de acariciar su cuerpo si lo acompañas con las caricias de la mente: las palabras. Dile lo mucho que atrae, que le deseas, demuéstrale todo el placer que él te da, pregúntale si le gusta lo que le haces y qué más quiere de ti…Díselo despacio, rápido, fuerte o suave, según el momento. Descubrirás el efecto afrodisíaco de las palabras.

Caricia interior
Es una técnica sexual que consiste en acariciar el sexo con el sexo. Para ello el pene ha de penetrar en la vagina y se ha de mantener así, sin moverse. La caricia se realiza cuando el hombre contrae los músculos de su perineo, por lo que se levanta y acaricia el interior de la vagina, y la mujer aprieta su vagina alrededor del sexo de su pareja, respondiendo a los movimientos del otro. La posición más propicia para esta caricia es acostados los dos de lado, tu espalda contra su vientre.

Las ventajas son muchas. Además de experimentar algo nuevo y muy agradable, puede ayudar a los hombres que tienen tendencia a eyacular demasiado rápido, a aguantar más, ya que la estimulación física, al ser más ligera, consigue contener la excitación.

jueves, 28 de mayo de 2009

EL AMOR: EL AMOR ES PARA SIEMPRE?

El amor no es para toda la vida
Está comprobado científicamente que el enamoramiento sí que caduca al cabo, aproximadamente, de los cuatro años. Es curioso comprobar que el punto máximo de divorcios coincide con los cuatro años de convivencia. Pero la ciencia también nos dice que cuando la pasión se acaba, debemos dejar paso al amor. Desde un punto de vista científico, la felitenamina (producto de la pasión) debe dejar paso a la endorfina (producto del amor). Es decir, hayque aprender a conducir la pasión hacia el amor, que suele ser más tierno y sosegado, pero más duradero.

No sólo de sexo vive la pareja
Si el amor ha llegado alguna vez a tu vida, sin duda el sexo se ha convertido en pilar fundamental de vuestra relación durante los primeros años. Pero esta pasión suele decaer con el tiempo, por eso la mera atracción física o sexual no servirá para manteneros unidos toda la vida, aunque sea un elemento muy importante.

Por eso, si quieres que nuestra relación perdure a lo largo del tiempo es imprescindible que cuenten con otros factores como el cariño, los gustos,
vuestras prioridades... Y es que, ¿quién ha dicho que mantener la felicidad en pareja eternamente sea algo sencillo?

Manos a la obra
Lo más importante es ser conscientes de que el amor de cuento de hadas, del príncipe azul y la princesa viviendo felices eternamente en su castillo
encantado, no existe. El amor es un ser vivo que necesita ser alimentarlo para crecer, desarrollarse, evolucionar.

En este proceso seguro que sufrirán numerosos altibajos, entrarán las dudas y deberán luchar para conseguir que vuestra historia perdure. Pero si disponen de las herramientas adecuadas, serán capaces de superar cualquier situación.

Toma nota de algunos ingredientes de los que siempre deberás disponer para elaborar la fórmula magistral del amor eterno.

Mucha comunicación
Es el ingrediente más importante. Hazle partícipe de todo lo que te pasa, de tus sentimientos, de tus sueños, de tus problemas. Pero esto no significa que os debáis pasar todo el tiempo hablando, a veces los silencios pueden ser igual de comunicativos.

Una buena porción de saber escuchar
Tan importante es saber mostrarte a tu pareja, como permitir que tu pareja muestre su propio yo. Si no aprendes a escuchar, nunca llegarás a conocer a tu compañero. Además, puedes generar en él un sentimiento de frustración al no mostrar interés por lo que tiene que decir.

Unas gotitas de intimidad
Conviene que de vez en cuando se den un respiro y se regalen momentos de soledad, intimidad y reflexión. Muy importante para el desarrollo personal de cada uno de ustedes, que les permita ser ustedes mismos y no una imagen del otro.

Una cucharadita de comprensión en la pareja
Son dos seres completamente diferentes. De ahí que nuestros gustos y nuestra forma de pensar puedan ser opuestos en algunas ocasiones. Por ello, la tolerancia y la comprensión serán las
herramientas que te permitirán superar las dificultades generadas por nuestras discrepancias.

Un toque de buenos amigos y familia
Estar enamorada no implica aislarse del mundo exterior. Fuera de ustedes dos hay muchas otras cosas que se enriquecerán como pareja. Nada de abandonar a los amigos o al resto de la
familia.

Un toque picante de sexualidad
La atracción es imprescindible para que unapareja funcione y el sexo es la manera de poner en práctica dicha atracción.
El sexo no debe decaer ni caer en la monotonía. Ha de ser divertido y creativo, así la pasión que un día os hizo enamoraros siempre estará presente.

Y para finalizar, el ingrediente principal: ustedes. Deben aprender a valorar y disfrutar de lo que tienen. Ser el mejor equipo y deberán manteneros siempre unidos, sobre todo en las adversidades.

viernes, 17 de abril de 2009

No te equivoques al elegir a tu media naranja


Al momento de elegir a tu media naranja, ¡no te equivoques!, descubre aquí algunas cualidades que van más allá de la belleza física, y que debes valorar al momento de elegir a tu príncipe azul.

Probablemente haz escuchado la frase “los feos también tienen su encanto” o aquel dicho que reza “más vale feo y bueno, que guapo y perverso”. La realidad es que estas frases encierran mucho de verdad, y aquí te decimos por qué.

Aunque es natural que nos dejemos impresionar por la belleza física, y que “se nos caiga la baba” ante un hombre atractivo, musculoso y bien vestido, hay otras cualidades que tienen mucho más peso, si estás visualizando a ese hombre como tu futuro esposo y padre de tus hijos.

Una mujer sabia y sensata no se dejará llevar solamente por “el estuche” a la hora de elegir a su pareja, sino que examinará con cuidado el contenido del envase.

Algo muy importante a tener presente es que a las mujeres nos encanta sentirnos amadas, valoradas y conquistadas, y para ello no basta con que el hombre sea bello, se necesita mucho más.

Resulta que muchas veces los feos se ganan nuestro corazón con su simpatía, sus detalles románticos, sus consideraciones, etc., y porque resultan compañeros ideales con los que podemos compartir , conversar, disfrutar y reír. Saben escucharnos, apoyarnos, etc. Por esta razón, nunca debemos subestimar a un feo y dejarnos llevar solo por la belleza exterior de un hombre.

Si eres de las que ha rechazado más de una cita, porque el hombre no era tu tipo. ¡espera! a lo mejor y luego te arrepientes de no haberle dado la oportunidad a ese hombre poco agraciado, pero que quizá era más interesante que el “mangazo” aburrido y vanidoso que te invitó a salir la última vez.

Lo importante es que tengas cuidado, pues algunos de esos hombres que son todos unos “maniquís”, podrían esconder sus verdaderos intereses y tal vez no sea lo que estás buscando.

Recuerda que la belleza es solo un plus, y que también hay hombres feos con encanto que pueden hacerte feliz, aunque no sea el príncipe de tus sueños.

Algunos tips que te ayudarán a reconocer a los hombres encantadores, más allá de su belleza externa.

  • Todos lo quieren: todos lo quieren y se alegran de verlo. Siempre lo invitan a las reuniones y es reconocido por ser un buen amigo. Esto es señal de que es una buena persona.
  • Está en las buenas y en las malas: Si has pasado un mal día, está allí tratando de apoyarte y consolarte. No es de los que te ven llorando y te dejan sola para que no les des cantaleta". Si es un buen hombre te escuchará con paciencia y tratará de encontrar soluciones. No te estará criticando o diciendo cómo debiste hacer las cosas.
  • Te incluye en sus planes: siempre te incluye en sus planes para salir de paseo, o simplemente para ir a tomar algo con sus amigos. Si no tiene ningún problema en llevarte a todas partes, demuestra que no tiene nada que esconder.
  • Tierno: el ser tierno contigo, con los niños y con los animales, demuestra que es un hombre sensible y sin miedo miedo a dar afecto. Ninguna mujer querría a un hombre frío, incapaz de dar un beso o una caricia en público.
  • Divertido: No tiene que ser un payaso, pero cuando estás con él compartes momentos graciosos y felices, esto demuestra que tienen química y cierta complicidad.
  • Tú le encantas: nada mejor que sentir que tú le gustas, pues esto aumenta tu seguridad y te sientes cómoda con él. Todo lo contrario sucede con un hombre que te critica todo el tiempo y que quiere cambiar tu forma de ser, de vestir, etc.
  • Un triunfador: si te habla de que le interesa estudiar más, aprender, ascender y ser un hombre exitoso, y además te impulsa a lo mismo, es señal de que progresará. Pero si no tiene idea de su proyecto de vida, ¡mucho ojo!
  • Sin miedo a la cocina: Aunque no sea un experto, se anima experimentar y te sorprende un día preparándote un exquisito platillo. Si es de los que se le quema hasta el agua, aconséjale que aprenda algo más, por simple supervivencia, y evalúa su respuesta.
  • Detallista: Por lo general los hombres no tienen buena memoria para las fechas especiales, pero si te regala una flor sin motivo, es muestra de que pensó en ti, al ver una tienda de rosas. Perso si es de los que ni siquiera te escribe una nota... no esperes nada más.
  • Si estás en la búsqueda de tu media naranja, no olvides tener en cuenta estos tips. Y si encuentras un guapo con encanto, ¡que suerte! Y qué envidia! ¡no lo dejes escapar!

jueves, 12 de marzo de 2009

Qué nos gusta y disgusta de los hombres

El deseo aparece en presencia del objeto, es ese objeto desconocido o conocido que tiene en sí el poder de despertarnos con su voz, su estilo, su belleza o su nada, porque a veces no es nada: sólo la presencia ya es bastante.Pero a veces, las relaciones sexuales no funcionan como desearíamos porque no tenemos en cuenta los deseos y las necesidades del otro, o porque consideramos que el otro no nos tiene en cuenta. Una investigación llevada a cabo para determinar las preferencias en materia de atractivo sexual arrojó los siguientes resultados sobre lo que nos gusta y lo que no con respecto al sexo opuesto. 20 cosas que a los hombres les gusta de las mujeres
  • Pechos bien formados.
  • Cuerpo delgado.
  • Piernas largas.
  • Trasero redondo.
  • Voz seductora.
  • Expresión inocente.
  • Sexualmente experta.
  • Que tome la iniciativa.
  • Que sea aventurera.
  • Recatada.
  • Con éxito social.
  • Optimista.
  • Limpia.
  • Elegante, sin afectación.
  • Ropa interior sexy.
  • Independiente.
  • Vulnerable.
  • Capaz de manejar situaciones.
  • Sensible y compasiva.
  • Que tenga un padre rico.

20 cosas que a las mujeres les gusta de los hombres

  • Con pompis firmes.
  • Hombros anchos.
  • Mentón prominente.
  • Músculos firmes.
  • Voz cálida y profunda.
  • Desinhibidos y audaces sexualmente.
  • Atentos y sensibles.
  • Expertos en el “después”.
  • Con sentido del humor.
  • Cariñosos y tiernos.
  • Atentos y detallistas.
  • Que apoyen sin criticar ni aconsejar.
  • Generosos con el dinero.
  • Memoria para las fechas, cumpleaños, aniversarios etc.
  • Que “eche piropos”.
  • Que esté al tanto de las cosas de ella.
  • Que no se hunda cuando se les cuenta un problema.
  • Que la trate con respeto y educación, en público sobre todo.
  • Que comparta las tareas de la casa.
  • Que tenga iniciativas para gastar el dinero que sobra.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Un amante no aparece por casualidad


Las estadísticas dicen que tres de cada diez mujeres tienen aventuras extramatrimoniales. ¿Por qué se llega a esta situación?, de lo que no hay duda es que la infidelidad representa una de las situaciones más conflictivas dentro de la pareja.


Y aunque no existan diferencias biológicas y fisiológicas entre el hombre y la mujer, en cuanto a que uno sea más proclive que el otro a la infidelidad, hay una diferencia psicológica importante. Para el hombre, una relación extramatrimonial ocasional no tiene un sentido profundo, significa una aventura, un desafío. Al hombre le es más fácil disociar y, por lo general, no se siente comprometido emocionalmente. La mujer en cambio, y salvo excepciones, al tener una relación con un hombre que no sea su marido se compromete también afectivamente.


¿Cuáles son los motivos por los que una mujer corre a los brazos de otro hombre?. A veces, cuando la pareja lleva muchos años de convivencia, la aparición de un tercero hace que ella vuelva a sentirse renovada, atractiva, seductora, con ganas de volver a arreglarse.


La necesidad de recuperar parte de su ego suele ser la explicación más básica, y no es sólo algo propio de la mujer sino que en el caso del hombre también aparece una sintomatología similar. Puede suceder que a partir de ese engaño, la pareja se movilice. Que ella comience a replantearse toda su vida y le señale al marido los cambios que espera que se produzcan.


A pesar de lo que se cree, no siempre el impulso es provocado por la insatisfacción sexual. En algunos casos hay vacíos, carencias propias de orden espiritual e intelectual, que parecen más llevaderas teniendo una aventura que produce emoción.


También están las que manifiestan muchas frustraciones personales, carencias de afecto o descontento con los roles que les tocó desempeñar en la vida, y la fantasía que abrigan es que un amante les va a dar todo lo que ellas sueñan. Es en estos casos cuando realmente dejamos de hablar de aventura y nos adentramos en un terreno más complicado, que puede acabar con la ruptura de la pareja porque ya no se busca algo pasajero sino colmar un vacío que causa una profunda insatisfacción personal.


¿Se puede superar una infidelidad? No es fácil pero tampoco imposible. Depende de la importancia que tiene el vínculo para cada uno, de la autoestima de ambos y fundamentalmente, de la capacidad de perdonar y de saber que a veces el engañado tuvo algo que ver en el desenlace.


Cuando la pareja, después del "shock" que provoca la noticia de la infidelidad, puede hablar y retoma el diálogo, descubre sentimientos y pensamientos de sus cónyuges que jamás había sospechado.


En el caso de que no se pueda establecer una comunicación fluida o estén tan enojados que sea imposible elaborar la situación en forma racional, la pareja deberá buscar orientación adecuada (si es que les interesa rescatar lo que aún queda entre los dos) porque de otro modo, ambos terminan distanciándose para siempre.


Y es que la infidelidad es casi siempre una señal de alarma que avisa dificultades internas y descuidos amorosos. Según los expertos, la mayoría de las aventuras extramatrimoniales son mensajes dirigidos a los dos, y tratan de compensar algo que falta en la pareja.


Si las aventuras se producen desde el principio de la relación de forma continuada quiere decir que la sexualidad está alterada de base. No conviene engañarse con que el infiel cambiará por amor su forma de actuar, y si sus conflictos no se resuelven, repetirá sus aventuras.

Los celos, una muestra de inseguridad


Lamentablemente, en el amor no todo son buenos momentos y es que cuando los celos hacen acto de aparición pueden llegar incluso a destrozar una pareja.


El amor y los celos están íntimamente relacionados, ya que quien ama permanece habitualmente en estado de alerta hacia la otra persona. Los celos en pequeñas dosis son saludables e incluso pueden calificarse de románticos pero cuando son excesivos pueden resultar enfermizos y llegar a causar irremediable dolor.


Los especialistas consideran que los celos surgen en aquellas personas inseguras que no confían en que su pareja sea capaz de quererle y de serle fiel. Cuando una persona tiene la autoestima por los suelos, le resulta difícil llegar a creer que alguien pueda fijarse en ella, por lo que empiezan las dudas y se llegan a ver traiciones donde realmente no las hay.


El principal problema de las personas celosas es que su curación es prácticamente imposible, aunque sí que se puede alcanzar un cierto control. La mejor vía de dominar los celos es hablar abiertamente de ellos a la persona que se los provoca y al especialista. En toda relación es fácil que se produzcan los irremediables celos por temor a perder al ser querido, pero uno debe ser capaz de controlarlos para lograr ser feliz. Y es que la persona celosa difícilmente puede ser feliz, ya que sus deseos por controlar a su pareja continuamente y sospechar de cada uno de sus actos imposibilitan esta opción.


Creatividad de la mente

Y es que la mente es una de las "máquinas" más creativas que existen y que actúa de forma automática. Cuando una persona permite que los celos se manifiesten en su forma de ser y comportarse, su carácter se ve dominado por ciertas ideas falsas o verdaderas. La persona empieza a ver cosas que no son ciertas, llegando a acusar a otras personas sin tener pruebas.


Los celos son, como hemos dicho, la falta de confianza en uno mismo y en la pareja. Se trata de una actitud obsesiva que encadena situaciones innecesarias que se pueden evitar bajo un adecuado análisis. En muchos casos, la persona celosa actúa impulsivamente, de forma inadecuada con la pareja, y una vez que se ha dado cuenta del error que ha cometido se arrepiente y se disculpa. No obstante, el tiempo va pasando y el error se vuelve a cometer, lo que sin duda llega a deteriorar una relación.


Una serie de recomendaciones pueden ayudar a la persona celosa, pero siempre que ella desee con todas sus fuerzas acabar con esta actitud obsesiva. Las personas celosas deben identificar si existen realmente razones para sentir celos. En caso de que existan motivos para expresarse de tal forma, éstos se deben expresar inmediatamente a la otra persona, con la finalidad de evitar malos entendidos y un deterioro en la relación.


También es recomendable hacer un lista de las ideas o celos, escribiendo junto a cada uno las razones que le hacen pensar en ellos y las pruebas que tiene para que sean ciertos sus pensamientos. Asimismo, se debe eliminar la palabra "celos" de su vocabulario porque hace referencia a una actitud no deseada. En lugar de decir "soy celoso" es mejor decir "actúo celosamente", ya que de esta manera se hace referencia a un hecho concreto y no a la propia identidad de la persona.


Los celos en las mujeres

Es una creencia bastante extendida que las mujeres son más celosas que los hombres, pero los estudios desmitifican esta afirmación y señalan que esta actitud derivada de la inseguridad y de la obsesión es una problemática que nada tiene que ver con la distinción de sexos, sino que más bien está relacionada con el carácter de cada persona.


Lo que es evidente es que los celos siempre aparecen en las relaciones amorosas y cuando se presentan desigualdades notorias en la pareja, cuando se distingue claramente un dominador y un dominado, este sentimiento se hace aún más evidente.


Cuando los celos son simplemente pequeñas dosis de amor hacia la persona querida uno no debe preocuparse para nada de esta actitud, ya que es de lo más habitual e incluso enriquecedor en una relación, pero cuando se convierte en algo obsesivo lo mejor es acudir a un especialista que le ayude a combatir esta problemática. Sin duda, la sinceridad es otro de los puntos clave en la celosía, ya que una explicación a tiempo, aunque le resulte difícil, puede evitar que la pareja se rompa definitivamente. Los problemas deben hablarse abiertamente, así como cualquier duda o sospecha que se tenga sobre la otra persona, antes que crearse unas ideas inamovibles sin tener motivos para ello.

Las relaciones de pareja y la convivencia

El amor puede sobrevivir a la convivencia, las vacaciones y la realidad. Te damos 10 claves para que lo vuestro dure.

¿Qué es lo que hace que el amor dure? Desde luego, no una boda perfecta, ni una casa de ensueño o un hermoso cuerpo (si fueran requisitos tan importantes, Jennifer Aniston seguiría con Brad Pitt, ¿no?) Toma nota de las cosas que de verdad ayudan y pruébalas.

1. Risas en la cama.Durante el sexo, nuestro cuerpo nos juega malas pasadas con extraños sonidos o con extremidades que se duermen o cosquillean. Tómatelo con buen humor. Las parejas que conciben el sexo como algo sagrado o como el guión de una película porno suelen decepcionarse.

2. Muestras de cariño.Prepárale el café cada mañana; masajéale los hombros mientras trabaja frente al ordenador; quítale los guisantes de la menestra (sabes que los odia). Los pequeños detalles enriquecen y hacen que las relaciones perduren.

3. Ante la tormenta, calma.«Cuando atraviesas un mal momento, lo fácil es tomarla con tu pareja», dice el psicólogo Luis Rojas, autor de “Nuestra felicidad” (Espasa Calpe). «Si sois capaces de conseguir que el enemigo sea la situación que atravesáis (y no vosotros) comprobaréis que la adversidad ayudará a consolidar vuestra unión.»

4. Deberes sexuales.Para mantener la llama de la pasión, preparad intensas clases nocturnas en las que aprender a satisfaceros mutuamente. No serán siempre encuentros memorables, pero esta complicidad servirá para manteneros conectados.

5. El test del viaje en coche.Verás si se altera con facilidad, si te culpa de sus despistes o si es capaz de compartir el silencio. Cuando bajes del coche podrás imaginar cómo será el viaje de vuestra vida conjunta.

6. Confianza ciega y respeto.Puedes pensar que tu pareja no es demasiado brillante o todo lo divertido que quisieras. Pero si crees que es un torpe incapaz o una persona poco ética, entonces la relación está abocada al fracaso. Sincérate contigo misma.

7. Estabilidad a + /- 20 kg.Un exceso de peso, una incipiente calvicie o las arrugas no son motivo para abandonar una relación. La atracción debe superar lo puramente físico.

8. Habilidad para negociar.Evita los sarcasmos («A ver, ¿quién lava los platos hoy?») y pídele que borre ciertas frases de su repertorio («Eres como tu madre»). Si negocias, acabaréis comprando un lavavajillas y tu pareja verá los encantos de su suegra.

9. Pequeños secretos.Toda relación necesita sus escondites. Quizá conserves antiguas cartas de amor (de otros) o fantasees con una aventura con el cartero. El misterio mantendrá sana la relación.

10. Decoración en común.No cedas a sus gustos ni hagas que se someta a los tuyos. Si podéis comprar un sofá que os haga feliz a los dos, vuestro futuro será brillante.

Relaciones de Pareja


Las personas nos debatimos entre dos necesidades aparentemente contradictorias: la de unirnos a otra persona y la de sentirnos independientes. Comprometerse es encontrar el equilibrio entre ambas, aportar a una relación una serie de cualidades que reflejan el deseo de permanecer en ella.

La relación de pareja es un intercambio continuo entre dos personas, la base de la felicidad está en que ese intercambio sea equilibrado y positivo. Tener la percepción de que se da tanto como se recibe y fomentar la reciprocidad positiva es una buena receta para hacer de una relación una fuente inagotable de satisfacciones.

Vivir en pareja no es nada sencillo si se tiene en cuenta que sobre ella revierten los problemas cotidianos: facturas, educación de los niños, tareas domésticas,... la pareja debe sobrevivir a los problemas que genera su convivencia, y otros que, siendo ajenos a la relación, les afectan. El trabajo, el estrés y la rutina a veces provocan que la pareja deje de disfrutar de sus ratos libres.

Para mejorar la relación de pareja se debe empezar por compartir actividades que son agradables para los dos, de esta forma se hace más estable y satisfactoria una relación, contrarrestando así los sinsabores de cada día y ayudando a que la rutina no destruya la pareja.
Aún así, y siendo cierto que la pareja necesita de un tiempo de ocio compartido, todo adulto necesita también de un tiempo para sí. La pareja como tal necesita de un tiempo libre para fomentar la relación, donde gocen de una intimidad y se relajen. Y aquí radica uno de los problemas de muchas parejas. Hay personas que no entienden que su pareja desee estar y pueda disfrutar sin él o ella.

La mayoría de personas son capaces de comprometerse y de establecer relaciones amorosas duraderas, sin embargo, otras, y a pesar de que se sienten solas ven en una relación una amenaza, igualando el compromiso a la pérdida de libertad.

El camino hacia una relación de pareja satisfactoria no es fácil, más si le agregamos la carga de las complicaciones de todos los días. La sucesión de días iguales, el hecho de cumplir siempre con los mismos horarios y costumbres pueden transformar una pareja en una relación aburrida. Sin embargo existen alternativas a la hora de salir adelante; hay maneras de evitar el tedio e insuflarle "nuevos aires" a la pareja.

Una relación que no se cuida, se empobrece y puede ser atacada por el desencanto, el aburrimiento, la expectativa defraudada... sólo es cuestión de poner en marcha el ingenio y la imaginación y darse permiso para jugar y sorprenderse.

La convivencia es difícil, pero también la no convivencia. En esta vida las cosas no son fáciles. Cuando queremos hacerlas fáciles, lo que conseguimos es convertirlas en algo todavía más difícil, porque terminamos haciéndolas como no son. El único aliciente para hacer las cosas más fáciles es el amor; no solamente en las relaciones de pareja, sino en todo.

Los pilares sobre los que se sustenta una relación son la ternura, la seguridad y el reconocimiento del otro. Cuando uno de los dos no se compromete, la relación ya no es persona a persona, sino cuerpo a cuerpo y los tres pilares desaparecen. Una relación persona a persona es atractiva, llena de ilusiones, aunque sea algunas veces muy dura. Sin embargo, una relación cuerpo a cuerpo termina siempre por aburrir y provoca el deseo de buscar otros cuerpos, aunque no siempre se haga.

Hay muchas formas de dar gratificaciones: simples sonrisas, escuchar atentamente, detalles, abrazos inesperados, son pequeñas cosas que agradan y refuerzan los lazos de afecto que unen a la pareja.

lunes, 2 de marzo de 2009

Amor adolescente: ¿LO QUIERES, AMAS O DESEAS?


Apuesto que amas a tu pololo, o novio o como hoy le quieras llamar. ¿Pero es verdadero amor? ¿No será el “te amo” algo demasiado profundo para decírselo a alguien con el que aún no cumplimos 1 mes de lo que sea? ¿Quieres saber lo que realmente sientes? Entonces no dejes de leer lo que la sicóloga Ingrid Brinkmann, especialista el área infanto-juvenil nos dijo al respecto.


¿ENAMORADAS? Si piensas el día entero en tu chico y crees estar en las nubes todo el tiempo, es porque estás empapada de un sentimiento que tiene tu corazón prendido a full. Según la especialista, es necesario distinguir entre el enamoramiento y el amor verdadero. El primero, es cuando sientes un flechazo y una atracción fascinante, es decir, es rápido y fulminante, así como un encanto mágico. En cambio el segundo, tiene relación con entregar amor, renunciar a lo que nos gusta y al propio ser, así como saber postergar. Cuando amas a alguien, lo haces por elección. “El amor adolescente es de atracción y su enamoramiento suele ser pasajero, según estudios que se hicieron, los resultados demostraron que te puedes enamorar hasta 28 veces en tu vida”, relata.


“TE QUIERO” La sicóloga asegura que en la actualidad se ha vuelto muy superficial el concepto de amar o querer, por ejemplo, las chicas dicen: “Conocí a alguien y lo amo”, lo cual quiere decir: “Me gustó”. Hay una confusión, pues se están ninguneando algunas palabras que son muy profundas, como te quiero. “Dicen te quiero, porque la adolescencia es una etapa de mucha confusión y recién están formando sus gustos. Entonces en ese momento, piensas que es tu gusto final y en ese contexto puede decir con seguridad te quiero, pero tal vez en dos semanas más, puede decir todo lo contrario, pues se dará cuenta de que ese ser ideal no es lo que estaba buscando. Ahí está el peligro, porque la otra persona se pudo haber ilusionado o formado faltas expectativas”, asevera Brinkmann.

martes, 24 de febrero de 2009

¿Necesito ser perfecto para ser amado?

En un reciente viaje por avión, tuve como compañera de asiento a una psicóloga. No podía creer mi suerte, pues siempre me gusta aprender de otras personas y más si es alguien que tiene experiencia real en terapias.

Ella trabajaba de forma independiente, dirigiendo grupos que variaban desde depresión, hasta personas que buscaban un sentido a su vida. Los ojos me brillaron. La experiencia real es oro. Admito que hubiera pagado 2,000 dólares por el conocimiento que adquirí solo platicando con ella, pero agradezco profundamente que haya sido generosa conmigo.

Una de tantas cosas que me compartió me hizo reflexionar: "La mayoría de las personas están enfermas y cuando se unen en pareja, es porque complementan sus enfermedades. Siempre hay un roto para un descocido, por ejemplo, la madre que está buscando a su hijo. El hijo que busca a su madre. En mis consultas, ha sido muy raro encontrar una pareja sana emocionalmente. Son dos enfermos que se complementan."

Es cierto. Las heridas que nuestros padres nos crean desde la niñez, nuestras experiencias de vida, nos llenan de bloqueos e ideas acerca del amor.

Por ejemplo, el fanático del sexo que encuentra su pareja perfecta en alguien tan fanático como él o ella. En realidad, este fanatismo proviene de carencia de amor por parte de los padres o mucho maltrato en la niñez, y buscan recibir amor a través de la expresión sexual.

Son dos enfermos que se devoran mutuamente y sacian así su necesidad de amor ¿para qué curarlos? Así son felices.

La mujer sobreprotegida en su niñez, que le enseñan que el mundo es peligroso y siente la necesidad de tener una pareja, cuya sola compañía es suficiente para sentirse protegida, segura y amada.

Una mujer así, puede durar toda una vida con un hombre infiel, que no la aprecia y la maltrata, solo porque su compañía le brinda seguridad. Ambos, están enfermos. Pero se complementan y así son felices.

Ser perfecto en el amor, significa dejar ser a tu pareja ella misma en sus propios términos, amarla y ser feliz a su lado, pero no aferrarte y depender de ella. Pero asusta a alguien que no está preparado.

Hace algunos años tuve una pareja que decía amarme con devoción casi religiosa. Se aferraba a mí, pero ella veía que no me aferraba a ella y lo tomaba como signo de que no sentía lo mismo "Tú solo me quieres, pero yo te amo. Quiero que te aferres a mí, como yo a ti".

Le respondí que no era mi naturaleza, que estaba enamorado, pero que yo no me aferraba a nada. Su respuesta: "Si tú no te aferras a mí, entonces yo no me aferraré a ti".

Decidió terminar conmigo.

El amor es un rompecabezas, en el que nosotros somos piezas no perfectas. Solo necesitamos encontrar a la pieza con la que cuadremos de forma perfecta. No te esfuerces en ser perfecto. Serías una pieza rectangular ideal, pero que difícilmente embonaría con otra pieza. Porque la mayoría de piezas que encontrarás, tienen formas irregulares.

Solo se tu mismo, para que cuando encuentres a tu pieza, no la dejes ir.

lunes, 23 de febrero de 2009

El concepto del amor


Existe un concepto que mueve al mundo, que sin lugar a dudas causa en nosotros un sin fin de interrogantes. Y sí, ¡estoy segura de que muchos de nosotros hemos recurrido a un concepto propio de lo que es "El amor"! Todo suele ser simple, definir al amor es vivir en un mundo totalmente distinto, un mundo donde lo real y el tiempo se vuelven totalmente inciertos, el amor despierta cosas que ni nosotros mismos pudimos notar a lo largo de nuestras vidas, parece mentira pero en este mundo todo está hecho de amor, por amor vivimos, por amor morimos. Tal vez esta frase parezca repetida pero refleja la realidad. Te has preguntado:¿De dónde nace un beso? ¿Por qué nos es difícil olvidar? ¿Por qué razón el corazón late aún más fuerte cuando se está al lado de un ser amado? Es por amor, pues es un sentimiento que todos tenemos, y que es inevitable sentir, no se debe luchar contra la corriente, y aquel que diga que nunca ha sentido amor, es porque está muerto... Tal vez en algún tipo de batalla hemos salido derrotados, pero con una gran lección, se debe luchar hasta el cansancio por aquello que nos dicta el corazón, él, nunca se equivoca, muchos dirán: ¡sí lo hace!, pero ¿saben por qué los contradigo?, porque la vida es circunstancial, todo lo que pasa tiene un ¿por qué? por más duro que sea, nunca debes dejar de creer, ¡cuesta! pero hay un momento, no sé si lejano, pero está ¡Ahí! esperando premiarte por lo que creíste que habías perdido. Y dices: De esto se trataba, de perder lágrimas para obtener triunfos y llenarme de amor para poder derramarlo sobre aquellos que quedaron detrás de mí. Yo lo acabo de hacer, compartiendo las enseñanzas que me dejó el amor; en toda su extensión.

¿Cómo transformar tu vida?


Una gran amiga mía acaba de transformar su vida, rozada por la mano fría de la muerte. La operaron par quitarle la matriz, pero una negligencia médica hizo que le cortaran parte de la vejiga.

Sufrió dolores atroces por varios días y cuando los médicos le dijeron que necesitaba ser operada, el mejor médico para operarla (necesitaba al mejor, porque era de vida o muerte) había salido de vacaciones por 15 días. Aunque sus familiares vieron la posibilidad de demandar al hospital, mi amiga decidió que era su vida, que no se haría ninguna demanda y esperaría los 15 días. Sufrió dolores semejantes a los de un parto y pensó en varios momentos en quitarse la vida. Finalmente esperó, llegó el día de la operación y fue todo un éxito.

Ahora, su talante es distinto. Se nota la alegría en su voz, sus ganas de vivir y tuvo que ser tocada de cerca por la muerte, para apreciarla en todo su esplendor. Dice que se entregó a Dios. Por años, tuvo muchos conflictos con su familia, en el amor y en su trabajo, que se reflejaron en enfermedades de su cuerpo. Pero sólo hasta ahora, ella se ha transformado. No deja ser un misterio que, cuando te entregas a Dios con todo el corazón, es cuando comienzan a suceder cambios en tu vida. En mi caso, sólo cuando estuve contra la pared, sin dinero, sin amigos y tuve fe en Dios, fue cuando todo cambió. Para mi amiga, igual.

No hablo de fe basada en fanatismo religioso. Hablo de hechos de la vida real. Para mí es un misterio. La mayoría de la gente cuando tiene retos importantes en su vida, se aferra a una persona, llámese madre, padre, novio, esposo, en fin.

Y la vida insiste en negarle la felicidad. Es sólo cuando se entrega a Dios, cuando la tormenta de su vida se transforma en un bello arco iris. ¿Por qué la vida está diseñada así? No lo se. Pero es confortable saber que existe una fuerza más allá de nuestra comprensión, que generosamente nos ayuda, siempre y cuando lo pidamos de corazón.

Diferencia, entre enamoramiento y amar


Nos enamoramos cuando conocemos a alguien por quien nos sentimos atraídosy dejamos caer frente a el o ella las barreras que nos separan de los demás.

Cuando compartimos con esa persona nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos, tenemos la sensación de que, por fin, hicimos una conexión con alguien.
Este sentimiento nos produce gran placer,hasta la química de nuestro cuerpo cambia,dentro de el se producen unas sustancias llamadas endorfinas.

Nos sentimos felices y andamos todo el día de buen humor y atontados.
Cuando estamos enamorados nos parece que nuestra pareja es perfecta y la persona más maravillosa del mundo.

Esa es la diferencia entre enamoramiento y amar.
Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados.